
La construcción industrializada ha ganado protagonismo en los últimos años, pero también plantea nuevos retos en cuanto a la prevención de riesgos laborales. Este modelo de construcción, basado en procesos más mecanizados, exige una gestión específica de los riesgos asociados.
Las empresas del sector deben adaptar sus protocolos de seguridad para garantizar la protección de los trabajadores, dado que los procesos automatizados y el uso de nuevas tecnologías pueden generar riesgos desconocidos en fases de montaje y fabricación.
Es clave formar a los operarios en el manejo de maquinaria avanzada y en el control de los riesgos asociados al transporte y manipulación de materiales. Las medidas de seguridad deben ser parte integral del diseño de los proyectos industrializados, minimizando los peligros desde la fase de planificación.
El compromiso con la seguridad laboral es un pilar fundamental para avanzar en la construcción industrializada, garantizando entornos de trabajo más seguros y sostenibles.
Fuente: Interempresas

